El otro día, el jueves creo que fue, me puse a limpiar y puse Xuxa 6 de fondo para escuchar. Es uno de los CDs que me compré la última vez que fui a Brasil. Supongo que sabrás que hago eso con esta edad porque, desde bien chica, deseo tener la colección completa de ella porque es algo, y creo que lo único, que me devuelve a mi infancia totalmente.
En ese disco, está "Bom dia", supongo que te acordarás. Hay canciones de ella que nunca se tradujeron al español que me quedaron marcadas, aunque no supiera la letra. Fue escuchar eso y transportarme. De pronto, estábamos Leo, vos y yo sentados en los sillones de cuerina viendo la tele y el sol entraba por la ventana que estaba al lado del mueble de la tele, por la derecha, y por la puerta del patio, por la izquierda. Supongo que era de mañana temprano, que hacía calor, como siempre, y que algún que otro bichito se colaba por casa. Imagino que detrás del mueble má estaba trabajando con su máquina de coser, pá trabajando abajo en el negocio y ¿Dany?, a lo mejor, en el Itapúa jugando al tenis, ¿no?
Los años pasaron, las cosas cambiaron, pero se puede viajar con la mente cuando uno quiere volver a tener en sus manos un poco de aquello. Recuerdo que, una vez, me preguntaste si recordaba la rugosidad en los roperos amarillos de Posadas y pude recordarlo, me devolviste esa sensación. Quizás, es que junto seamos una memoria que por nosotros solos no podamos tener.

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